Punto elevado con vista completa sobre el valle del desierto, donde se aprecian las distintas tonalidades del terreno. Su estructura sencilla de madera y concreto sirve como balcón natural para contemplar el paisaje y registrar la amplitud del horizonte. Desde allí se observa la transición entre las zonas roja y gris del desierto.
El lugar ofrece facilidades para rodajes panorámicos y vuelos de dron. El acceso vehicular es posible hasta pocos metros del mirador, aunque el terreno puede ser irregular en temporada de lluvia. La luz al amanecer y al atardecer resalta los relieves con profundidad cinematográfica.