Hospedaje rural de arquitectura tradicional, con patio central, tejas de barro y corredores en madera. La distribución de las habitaciones crea un entorno íntimo y armónico, mientras que la decoración con elementos artesanales refuerza su identidad local. Su atmósfera cálida y doméstica transmite una sensación de tiempo detenido.
Cuenta con amplias zonas interiores y exteriores que permiten variedad de ángulos de rodaje. La luz natural se filtra a través de los corredores, generando contrastes suaves. El acceso es cómodo y dispone de espacio para estacionar y montar equipos sin interferir en la operación del alojamiento.