Complejo arqueológico conformado por esculturas monolíticas y tumbas precolombinas ubicadas en una colina verde. Las piezas talladas en piedra representan figuras míticas y guardianes, integradas en un paisaje de gran fuerza simbólica.
El acceso requiere autorización del Instituto de Patrimonio. La luz natural es filtrada y resalta los relieves de las esculturas. El terreno es irregular pero seguro para desplazamiento con equipos livianos.