Estado de Fuga 1986 se consolida como una muestra del momento que atraviesa la industria audiovisual colombiana. Beneficiaria del incentivo audiovisual CINA y realizada con un equipo mayoritariamente colombiano, la serie reconstruye uno de los sucesos más impactantes de los años ochenta en Bogotá. Su estreno en Netflix este 4 de diciembre (exactamente 39 años después de los hechos) se suma a los proyectos desarrollados en Colombia para plataformas globales, lo que refleja la solidez y la creciente capacidad de producción del país.
El proyecto se basa en los hechos protagonizados por Campo Elías Delgado, una historia que marcó la memoria de la ciudad y sirvió de base para la novela Satanás de Mario Mendoza, quien se unió a Ana María Parra para escribir el guion y figura como uno de los productores ejecutivos de la serie. La trama revisita estos sucesos desde una perspectiva íntima y reflexiva, explorando la relación entre un exmilitar y un joven estudiante, así como el deterioro emocional que los conduce a la tragedia, e incorpora además un componente investigativo que aborda las dimensiones éticas, sociales y psicológicas del caso. La dirección estuvo a cargo de Carlos Moreno y Claudia Pedraza, mientras que el elenco principal incluye a Andrés Parra, José Restrepo y Carolina Gómez, y está acompañado por actores como Jorge Enrique Abello, Camila Jurado, Marcela Benjumea y Consuelo Luzardo.
Fuga nace como una iniciativa de AG Studios, tras una solicitud de Netflix para desarrollar en Colombia una serie con estas características y realizada con talento nacional. A partir de esa propuesta inicial, comenzó un proceso de desarrollo y estructuración, durante el cual se sumó Elvira Films, una compañía extranjera liderada por la productora ejecutiva Mineko Mori, interesada en participar como inversionista y socia principal.
Elvira Films adquiere la licencia para Netflix y contrata a AG Studios para realizar la producción en Colombia. Desde su origen, la propuesta ha sido impulsada por AG Studios, que ha liderado la concepción, la coordinación y la operación integral del proyecto en el país.

Para Mineko Mori, quien por primera vez produce directamente en Colombia, la experiencia confirmó el crecimiento que la industria ha experimentado en los últimos años. Destaca la calidad de los equipos técnicos, la oferta de talento creativo y la diversidad de escenarios disponibles en el país.
“Colombia se ha convertido en un lugar muy atractivo para producir. No es solo el incentivo; es la combinación de profesionales con experiencia, una industria en crecimiento y una variedad de locaciones que permite resolver todo tipo de necesidades narrativas. La operación del proyecto fue muy fluida gracias al equipo de AG, que conoce bien los procesos y ha trabajado con incentivos en varias ocasiones”, comenta Mori.
La dimensión del proyecto también evidencia la solidez operativa y técnica de la industria audiovisual colombiana. Estado de Fuga 1986 movilizó a más de 240 profesionales, de los cuales el 98% fueron colombianos, lo que constituye un indicador del nivel de profesionalización existente en el país. La serie, compuesta por ocho episodios, requirió además la participación de más de 1.500 extras y un amplio despliegue logístico en diversas locaciones de Bogotá: barrios tradicionales como Las Cruces, zonas del centro histórico, la Universidad de La Salle, la Universidad Central, Bosa, entre otros. Con esta escala, el proyecto confirma que Colombia ofrece diversos escenarios, equipos robustos y una capacidad operativa preparada para producciones de alto nivel.
Según Cristina Echeverri, productora ejecutiva del proyecto, “los incentivos fueron determinantes para viabilizar la producción. Sin ellos, un proyecto de este tamaño no sería posible. En el momento en que la productora extranjera adquiere la licencia y evalúa dónde producir, Colombia se vuelve un destino atractivo no solo porque la historia sucede aquí, sino también porque la estructura de incentivos permite que la inversión sea competitiva”.
La productora también resalta el acompañamiento institucional de la Comisión Fílmica Colombia en los procesos financieros y legales vinculados a los incentivos audiovisuales, lo que brinda confianza a los inversionistas y demuestra el compromiso estatal con el desarrollo de la industria.
Con su estreno, Fuga revive un capítulo histórico de Bogotá y reafirma a Colombia como un destino competitivo para producciones internacionales de gran escala. Gracias al respaldo de la Comisión Fílmica Colombia y a los incentivos de la Ley 1556, el país ofrece todas las condiciones para el desarrollo de cualquier tipo de proyecto.